Cuando todo el mundo esperaba la noticia de ocho columnas, o por lo menos poderla confirmar sobre la anunciadísima muerte de Luis Miguel, hoy sabemos que Luis Miguel vive, y no solamente en el corazón de todos los mexicanos, ya que fue visto en un bar de Hollywood, ya saben de esos super exclusivos en los que tomarle una fotografía a los clientes es casi casi firmar la sentencia de morir en la silla eléctrica.
Por fin sucedió, pues me contó un paisano que trabaja en ese restaurant recogiendo los platos sucios, que efectivamente el sol estuvo ahí, aunque era de noche, muy tarde, como para que alguien se diera cuenta de su presencia,
además de que es un lugar sumamente oscuro, precisamente para evitar que algún valiente se atreva a imaginar siquiera sacar un teléfono con cámara y hacerle una fotografía.
Luis Miguel vive, y lo hace a su manera, a escondidas, con perfil bajo, pero acompañado de las mujeres más hermosas del medio artístico, esta vez, dice mi informante que me llamó toll free desde Hollywood, estaba acompañado de Daisy Fuentes, a quien le encanta invitar a salir. Dicen que
fue precisamente la cubana americana quien acompañó a Luis Miguel en su paso por el hospital, si es que realmente estuvo ahi.
Yo sé que muchos de ustedes no podían dormir de la preocupación, como bien dice mi maestro de periodismo, a quien le encanta de vez en cuando aparecer en los comentarios de este sitio para hacer sentir su ojo de Big Brother, pero ahora si podemos saber que este misterioso ser, Luis Miguel, esta vivito y coleando, y quien sabe, a lo mejor a esta hora, está aprovechando el tiempo perdido con su amiga y ex novia, Daisy Fuentes, y si no, que la nación se lo demande.
EL FARAON DEL ESPECTACULO




